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Uno de los problemas a los que se enfrenta un transportista mediano y pequeño de mercancías perecederas es el asunto de los líquidos que se acumulan en el interior del isotermo. Los productos refrigerados o transportados bajo fusión de hielo sueltan líquidos, que con facilidad sobresalen de las bandejas donde son transportados. Y que aunque se manejen con todo el cuidado del mundo acaban cayendo al suelo del isotermo.

Mención especial son los líquidos durante el transporte de pescado y mariscos, que aparte de la gran cantidad de ellos, se suma otro problema, la salinidad de los mismos. Esta acumulación de líquidos y sal hacen que el interior del isotermo se corroa y empiecen a infiltrarse por las juntas. Deteriorando tanto el interior como la misma estructura metálica del vehículo. Ya que la sal es uno de las sustancias más corrosivas para un vehículo.

Un canal perimetral es un diseño del suelo del isotermo capaz de reconducir los líquidos hacia un pequeño desagüe, que una vez hemos parado el vehículo y buscado un lugar acondicionado, podremos abrir y vaciar el interior. Con esto conseguiremos eliminar gran casi la totalidad de líquido del interior del isotermo y también evitar que la carga esté en contacto directo con los líquidos.

Por tanto un canal perimetral es algo muy sencillo y con un coste muy bajo cuando pides la fabricación de isotermo; pero que nos evitará problemas de filtraciones, de corrosión, mantendrá el isotermo en condiciones óptimas durante más tiempo; y lo más importante evitará posible sanciones económicas por las autoridades, ya que un vehículo que va soltando líquidos durante el transporte es susceptible de ser sancionado.